viernes, 8 de marzo de 2013

MONTORO, EL ORATORIO DEL MOLINO DEL CARMEN Y LA ERMITA DE SANTA BRÍGIDA.




                 MONTORO, EL ORATORIO DEL MOLINO DEL CARMEN Y  LA ERMITA DE SANTA BRÍGIDA
Oratorio del molino del Carmen. Este pequeño edificio muy antiguo fue usado por los carmelitas propietarios del molino como oratorio pero el edificio es antiquísimo, probablemente de origen medieval.
                 
                       
                                  El ORATORIO DEL MOLINO DEL CARMEN EN LA NAVA

  Al noreste del término de Montoro, en el pago de la Nava, a solo seis kilómetros del casco urbano, a unos setecientos metros al sureste de Puertas Nuevas se encuentra el molino del Carmen. La Nava es una llanura extensa poblada desde épocas muy antiguas. Los primeros restos que se encuentran son del Paleolítico Medio hasta época eneolítica.
Lámina o cuchillo neolítico de las inmediaciones del molino del Carmen. Prueba del atractivo que ha tenido desde épocas muy antiguas la zona.

Hachita votiva de cuarzo lechoso de carácter mágico procedente de las inmediaciones del molino del Carmen.

En época histórica ha sido una zona siempre poblada como lo atestiguan varios yacimientos arqueológicos romanos, restos de edificaciones y objetos desde la Alta Edad Media.
Sarcófago altomedieval en las cercanías del molino del Carmen.

Losa de molinaza que servíó para tapar un sarcófago, muy cerca del molino del Carmen.

Sarcófago usado de abrevadero en las inmediaciones del molino del Carmen. 

    El molino del Carmen fue construido por la congregación de Carmelitas de Montoro en la primera mitad del siglo XVIII. La Congregación de Carmelitas se dedicó entre otras muchas labores en Montoro y su término a poner en explotación tierras que antes  eran de aprovechamiento del ganado y que nutrían la inmensa cabaña de Montoro, pueblos limítrofes e incluso de la ciudad de Córdoba.

El molino del Carmen en primer plano en su estado actual,
detrás el molino de Murcia , al  fondo a la izquierda el  Caserío
 y ermita de Santa Bárbara.

 El molino del Carmen estuvo funcionando buena parte del siglo XX dotado con una moderna maquinaria de extracción de aceite de prensa de vapor. Su propietario de entonces, don Feliciano de Lara y Cerro molía, envasaba y comercializaba aceite de los predios de su propiedad. Incluso hay quien conserva hoy en día etiquetas con su "denominación" propia, "Santa Bárbara y El Carmen".
Aljibe de inmensas proporciones del molino del Carmen.

 Durante los años noventa del pasado siglo el molino sufrió un grave deterioro como la mayoría de los molinos a partir de mediados los años cincuenta. Se vendieron artefactos, alpatanas, maquinaria, tinajas e incluso pavimento de la cerca del molino. Hacia 1998 lo compró una familia de Alcolea con propiedad tambien en Córdoba. Ejecutaron en él labores de restauración, sobre todo en los muros perimetrales, interior de cerca y algunas estancias del edificio. El aspecto actual es el que muestro en la imagen tomada desde lo alto de la torre de telegrafía óptica del cerro de la Nava. Al fondo de la cerca o patio, frente a la entrada principal se ubicaba una estancia abandonada colmatada de escombros hasta el tejado, que se había derruido hacía mucho tiempo. El propietario comenzó a desescombrar la estancia que había servido de bodega y cual fue su sorpresa que se encontró con la singular edificación que muestro en las imágenes. Era el pequeño oratorio que usaban los Carmelitas que explotaban la finca. Más sorpresa aún cuando al picar el enlucido de la pared se encontró con una lápida de piedra molinaza que contenía inciso el escudo de Carmelitas y la fecha de 1748 creo recordar, pues aunque la llegué a ver, no tengo documentación fotográfica de ella.

Otra perspectiva del Oratorio del Molino del Carmen, usado posteriormente como bodega para almacenar aceite.
   
 Espero que los propietarios actuales la hayan conservado in situ. Hacia 2005 el molino fue vendido a una familia de Villa del Río que son sus actuales propietarios según creo pues hace tiempo que no lo visito, desde que mi amigo Manolo, yerno del anterior propietario y que tanto veló por su restauración tuviera la mala fortuna de que su suegro lo vendiera por desavenencias familiares. No obstante y afortunadamente tomé fotos de ese pequeño oratorio redescubierto hacia el año 2002.

                                                   
                                                       LA ERMITA DE SANTA BRÍGIDA

Interior de la Ermita de Santa Brígida en 1990.


Al noreste del casco urbano de Montoro se encuentra el pago de Santa Brígida, que comienza más o menos donde se ubica la que fuera una de las almazaras más grandes de España en los años cincuenta del siglo XX La Alcaparra, y acaba en la Presa de Arenoso, que separa el pago de Santa Brígida del pago de Casillas de Velasco. Santa Brígida posee una llanura en el centro muy propicia para el hábitat humano, yo he descubierto varios yacimientos neolíticos en ese área y los restos más antiguos que he encontrado son de época Paleolitica.
Bifaz amigdaloide de  Santa Brígida. Esta es una de las piezas más antiguas que conozco de todo el término. Es lo que vulgarmente se llama hacha de mano, elaborada en cuarcita o guijarro.
Perforador típico neolítico procedente del poblado neolítico del Lagar del Cerro en Santa Brígida.

     En el centro de la meseta o penillanura de Santa Brígida, entre Tres Palacios y el molino El Pino se halla un pequeño  edificio muy  singular: la ermita de Santa Brígida. La ermita de Santa Brígida está constatada en documentos desde 1401 según Manuel Nieto Cumplido en su obra "Religiosidad Popular y Semana Santa en Montoro". Tenemos aquí uno de los edificios más antiguos con denominación propia que ha llegado hasta casi nuestros días. La ermita de Santa Brígida es uno de los denominados por los estudiosos del medio rural como un "eremitorio rupestre" Los eremitorios rupestres son pequeñas iglesias ubicadas en el campo que servían para cubrir las mínimas necesidades de culto de los campesinos y señores de una determinada circunscripción territorial. Sus orígenes son precristianos pero eso es un asunto que no es objeto de esta referencia.
Fachada de la ermita y eremitorio de Santa Brígida en 1990, hoy derruida .
           

 La ermita de Santa Brígida estuvo abierta al culto de los feligreses del pago de Santa Brígida hasta principios del siglo XX. Mi tía Josefa González González vivió en el molino de los Zorritos desde su nacimiento hasta su casamiento y oía misa todos los domingos en dicha ermita. Contaba la anécdota de que los zahumerios los hacía el sacerdote con un puchero de la liria, que quien entieda de asuntos rústicos sabe lo que es. Que una vez el monaguillo dió tanto meneo al incienso meneando el puchero de un lado a otro que le chocó con la pared y lo  rompió; el cura saltó endiablado en plena misa diciendo " ¡ahora vas a echar el incienso y hacer el zahumerio con el forro de tus huevos, granuja!" con asombro de todos los concurrentes.
 Anécdotas aparte. La ermita de Santa Brígida está precedida de un humilladero del que se conserva el pedestal y la estela con la inscripción de la fecha en que fue erigida dicha estela, "AÑO D 1622".
Humilladero que precede a la Ermita de Santa Brígida en 1991

Detalle de la estela del humilladero de la Ermita de Santa Brígida
 con la inscripción de la fecha en que fue erigido, 1622.


 La ermita tenía aneja una construcción para vivienda de los ermitaños que la custodiaban y cuidaban, delante de la fachada varios azufaifos.
Huerta perteneciente a la Ernita de Santa Brígida con el inmenso laurel,
a la derecha de aprecia  parte de la  tapia de mampostería que la circundaba,
en 1990.

 Aparte y para asegurar el sustento de los eremitas cuidadores, en la cañada cercana solo unos doscientos metros existió siempre una huerta cercada por un muro que la circundaba  con  puerta de entrada. Dentro de la huerta existía un pozo y dos manantiales. Un inmenso laurel, naranjos, higueras, zarzas. muchos álamos ded sombra. No solo era una ermita sino que sus cuidadores tenían asegurado el sustento con la inclusión de la huerta aneja ésta.
Huerta de la Ermita de Santa Brígida con álamos de sombra  y con la tapia
que la circundaba al fondo, en 1990.
           

 Azufaifas, zarzamoras, higos, naranjas, escaramujos, servían a los eremitas para elaborar toda clase de mermeladas y otras conservas con las que completar la dieta de los productos de huerta obtenidos.
   La ermita de Santa Brígida se hundió en 2006 sin que nadie abogara por su conservación, sin que la inmensa mayoría de montoreños tan siquiera llegara a conocerla. De la huerta de la  que hablo solo queda en estos documentos gráficos que presento porque fue arrasada por sus  nuevos propietarios plantando posturas de olivos para engrosar una agricultura subvencionada y subsidiada. No quedó ni rastro de cuanto digo mas que esta documentación fotográfica que presento en mi página.
Interior de la Ermita de Santa Brígida en 2004, dos años antes de su hundimiento.
   

 Nota: en menos de cincuenta años en Montoro se ha destruido más patrimonio que en toda su historia; baste citar la cantidad de molinos derruidos, la devastación provocada por la construcción de la presa de Arenoso con cuatro puentes de piedra molinaza sumergidos, los baños de Arenosillo, son ejemplos solo, dentro del casco histórico para qué contar, me pongo a enumerar y no acabo. Eso en tiempos que dicen que existe conciencia conservacionista, desarrollo sostenible y un sin fin de parlanchinerías politiqueras.