viernes, 26 de junio de 2015

LA ERMITA DE SANTA BRÍGIDA EN MONTORO.

             
                                      
       LA DESAPARECIDA ERMITA DE SANTA BRÍGIDA EN EL TERMINO DE MONTORO.

                                                                                                                     Juan Córdoba García.
Estela  de orden dórico del humilladero de la ermita de Santa Brígida en 1993, donde aún se puede
leer la inscripción: AÑO DE1622. 



Entrada tapiada a la ermita de Santa Brígida, el único vestigio que queda actualmente  de su existencia.

Study of the remains of a sixteenth century chapel dedicated to St. Bridget in Montoro, Cordoba, Spain
  Al noreste del casco urbano de Montoro se encuentra el pago de Santa Brígida, cuyo límite por el  este es el lugar donde se ubica la que fuera una de las almazaras más grandes de España en los años cincuenta y sesenta del siglo XX, La Alcaparra, limita al oeste con la presa del Arenoso, que separa el pago de Santa Brígida del pago de Casillas de Velasco; al sur con el río Guadalquivir y al norte con el pago del Risquillo. 
    En el centro de este pago existe una penillanura compuesta por   todas las tierras situadas dentro de estos límites perimetrales: Aljibejo, cañada de los Fresnos, Lagar del Cerro, Molino de los Zorritos, Lagar de Candelaria, Molino de Don Patricio González, Huerta de los Naranjos, Corregidor, Molino El Pino, Tres Palacios, La Avenina y Las Pesebreras. Los suelos que componen esta penillanura son principalmente calizos y  terra rosa, lo que en el lugar es conocido como polizares, provenientes de la oxidación de los suelos calizos muy propicios para el cultivo de la vid, cultivo al que estuvieron principalmente dedicadas estas tierras hasta que la plaga de la filoxera acabó con  el cultivo de la vid en este término y se decantó por el cultivo del olivar, en el tercer tercio del siglo XIX.  Los pocos testigos que quedan hoy del cultivo de la vid son los llamados parrones, vides asilvestradas que han quedado relegados  a los cursos de arroyos y regatos (regajos en el lugar), cañadas y en los pocos linderos que los agricultores modernos aún no han arrasado en su obsesivo afán de destruir todo cuanto consideran un estorbo para el cultivo del olivar; también existen algunos suelos formados por sedimentos aluviales, que en el lugar se llaman cascajares.        Todo el pago, dado el sustrato calizo es muy rico en fuentes y manantiales de agua. Este lugar, al igual que la Nava ha sido desde tiempos muy remotos muy propicio para el hábitat humano. Existen esparcidos por esas tierras toda clase de evidencias de su ocupación por parte del hombre desde los más primitivos ancestros del género homo: miles de  útiles líticos, restos de talla, trabajados en los materiales más diversos,  tanto cuarcitas, como cuarzo y silex de muchas variedades y colores, utensilios y fragmentos de piedra pulimentada en diorita, basalto, fibrolita, etc. Existen asimismo varios asentamientos neolíticos y calcolíticos en el pago de Santa Brígida. No hay evidencia de monumentos megalíticos aquí ni en otras zonas del término cultivadas de olivar actualmente porque la actividad humana los ha destruido y utilizado los bloques  en la construcción de la gran cantidad de molinos aceiteros y lagares para los que el hombre ha reutilizado y fragmentado estos bloques y materiales. Desde el Paleolítico Inferior existen en este lugar del pago de Santa Brígida evidencias materiales de la existencia humana. Presento aquí dos bifaces o hachas de mano pertenecientes al Modo Técnico 2 estudiadas por mí en profundidad  en otro artículo de este blog llamado "El paleolítico inferior en Montoro" para quien esté interesado en este tema. A pesar de la riqueza arqueológica de este lugar, nadie se ha preocupado de estudiarlo ni tan siquiera catalogarlo. 



Bifaz amigdaloide del paleolítico inferior de Santa Brígida,
de las proximidades de la ermita. Publicado en la Enciclopedia
Wikipedia. 
Bifaz cordiforme, perteneciente al paleolítico inferior de Santa Brígida, publicado
en la Enciclopedia Wikipedia y estudiado en profundidad en otro artículo de este
blog.




Perforador típico  del paleolítico superior, de uno de los poblados 
neolíticos existente  en Santa Brígida.
Existe documentación escrita en referencia a la riqueza arqueológica del pago por los muchos hallazgos de tiempos romanos  encontrados, como inscripciones, esculturas, construcciones a los que hacen referencia muchos autores, como Fernández Franco, el Padre Juan Beltrán Valenzuela en su  obra "Epora Illustrada", Criado Hoyo, etcétera. 
  
   En el centro de la meseta o más bien  penillanura de Santa Brígida, entre Tres Palacios y el molino El Pino se hallan varias edificaciones contiguas  y una huerta muy singulares. Una de ellas   era la ermita de Santa Brígida, de la que solamente se conserva hoy en día  la puerta de entrada, que está tapiada, a pocos metros de ella, una estela con  pedestal que sirvió de humilladero, un edificio antiquísimo, que probablemente fue la primitiva ermita o antigua siangoga de época medieval, que contaba con vivienda para los eremitas que  custodiaban la ermita, y en la cañada existente frente a este edificio, una  amplia huerta de más de una hectárea de superficie con multitud de manantiales, circundada o cercada por un  grueso muro de mamostería, que contó con  puerta de entrada en otros tiempos. 
 Parte de mi vida ha transcurrido  en ese pago y siempre me ha llamado la atención que esa ermita tan antigua estuviera dedicada a Santa Brígida de Suecia desde tiempos muy antiguos. Según Nieto Cumplido desde el siglo XV existe el culto a esta Santa en nuestra provincia y en Montoro. Hasta no hace muchas fechas no he encontrado una explicación a este hecho tan singular.
    Brígida Birgersdotter, conocida como Santa Brígida nació en Uppland, Suecia en 1303 y murió en Roma en 1373. Religiosa católica, mística, escritora y teóloga. De familia aristocrática, fundó la orden del Santísimo Salvador aún existente en nuestros días cuya regla es el estudio y la oración basadas en la pasión de Cristo. Los monasterios de esta orden son mixtos, de monjes y monjas, algo poco concebible en nuestra latitud. La vida de Santa Brígida es para nosotros bastante insólita, estuvo casada y fue madre de ocho hijos. Era una religiosa viajera, mendicante (mendingante se dice en Montoro), a nuestro modo de ver español, bastante zascandila y moño al trote. Viajó por muchos lugares de Europa difundiendo y propagando sus visiones y su obra que se basa en las apariciones que tuvo desde pequeña, pero sus predicaciones estaban impregnadas de opiniones políticas aprovechando  su posición social  privilegiada, incluso se atrevía cuestionar decisiones papales. En el deambular con su  manteo llegó a Tierra Santa y hasta visitó Santiago de Compostela la santa zancajosa. Fundó, como he dicho anteriormente la orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida u orden brigidina de carácter místico y mixto, de monjes y de monjas. Los monjes de esta orden se llaman monjes brigidinos con numerosos monasterios en el mundo. En 1999 Santa Brígida fue proclamada Copatrona de Europa.
 Pero ¿cómo llegó a Montoro tan tempranamente la advocación a esta santa, canonizada a fines del siglo XIV ? Pues tiene una explicación que en absoluto nos la ha puesto fácil la historia: Alfonso Pecha de Valdaterra fue obispo de Jaén  en el tercer tercio del siglo XIV, pero previamente había sido amigo de Brígida, asimismo fue confesor de la santa y además fue el editor de la obra escrita de Santa Brígida, que se llama "Apariciones celestiales" también fue uno de los  más devotos seguidores y propagadores de su  doctrina. Por tanto es esta la única explicación existente hasta ahora  para entender la existencia del culto tan temprano a esta santa tan alejada en su origen de nuestras tierras y es probable que la ermita de Santa Brígida de Montoro  no fuera solo una ermita aislada sino que hubiera sido además una pequeña comunidad brigidina albergada en el edificio contiguo a la ermita, y si esto se confirmara algún día la negligencia del abandono  destrucción de todo este conjunto rural sería imperdonable. 
 Según Manuel Nieto Cumplido, el culto a Santa Brígida está constatado documentalmente en la capital desde 1401 y con los datos que contamos podemos afirmar que de esa misma época puede datar la advocación a Santa Brígida en este lugar de Montoro. Tenemos aquí uno de los edificios más antiguos con denominación propia que ha llegado hasta casi nuestros días. La ermita de Santa Brígida es uno de los denominados por los estudiosos del medio rural como un "eremitorio rupestre" Los eremitorios rupestres son pequeñas iglesias o pequeñas comunidades de monjes ubicadas en el campo que servían para cubrir las mínimas necesidades de culto de los campesinos y señores de una determinada circunscripción territorial y para retiro de monjes. Sus orígenes son precristianos pero eso es un asunto que no es objeto de esta referencia. 
Muchos autores tanto locales como provinciales se han ocupado a lo largo del tiempo de transmitirnos la existencia de esta singular ermita. Cito entre otros muchos al Licenciado Juan  Fernández Franco en el siglo XVI,  Diego Fernández Franco,también en el siglo XVI, Manuel Roxas y Sandoval en el siglo XVIII, el padre jesuita  Juan Beltrán Valenzuela ( Montoro 1712- Algayola 1767) cita también la ermita de Santa Brígida en la primera historia de Montoro de la que tenemos noticia: "Epora Illustrada o Historia de las grandezas y antigüedades de Montoro...", cuyo original inédito se encuentra en la Biblioteca Universitaria de Oviedo durmiendo el sueño de los justos, así como también se ocupa el padre Beltrán  de la ermita de Santa Bárbara en La Nava y recoge canciones populares dedicadas a la santa protectora del pago de la Nava. Más recientemente Casas Deza,  Criado Hoyo en sus Apuntes para la Historia de la Ciudad de Montoro cita la ermita  de Santa Brígida, el mencionado Nieto Cumplido y Juan Bernier Luque por citar algunos autores, pues la lista de los que se han ocupado de esta ermita es muy numerosa. 
Por mencionar algunos datos curiosos recuerdo que a mediados del siglo XVI  ya existía en Montoro la cofradía de Santa Brígida,  y que probablemente databa de tiempo atrás su fundación. En 1579 sabemos que la Cofradía de Santa Brígida generaba unos ingresos de 5003 reales y unos gastos de 4635 reales. También sabemos que probablemente durante el siglo XVI,  Santa Brígida era protectora del oficio de cantarero, una profesión bastante importante en esa época en el lugar donde se halla la ermita por la cantidad de lagares y molinos existentes y la demanda de cántaros y tinajas para almacenaje y transporte de vino y aceite. En 1579 un tal Francisco García, de oficio cantarero era el hermano mayor de dicha cofradía.
     La ermita de Santa Brígida estuvo abierta al culto de los feligreses del pago de Santa Brígida hasta bien entrado el siglo XX. Exiten testimonio directos:  Mi tía Josefa González González González vivió en el molino de los Zorritos desde su nacimiento en 1904 hasta su casamiento, y oía misa todos los domingos en dicha ermita. Contaba  anécdotas sobre dicha ermita; me acuerdo  que en una ocasión me contó que había un sacerdote que decía misa todos los domingos para los vecinos del pago, que la ermita se llenaba de feligreses y que tenía por costumbre tener de monaguillo a algún chiquillo del lugar y que al monaguillo le encargaba la tarea de preparar  los sahumerios,  que éstos se preparaban en un puchero de la liria atado de las asas con dos guitas,( quien entienda de asuntos rústicos sabe lo que es el puchero de la liria). Que una vez el monaguillo dio tanto vaivén al incienso meneando el puchero de un lado a otro que lo chocó con la pared y lo  hizo añicos; el cura saltó endiablado en plena misa diciendo " ¡Ahora vas a echar el incienso y hacer el sahumerio con el forro de tus cojones, granuja!" con  el consiguiente escándalo de todos los concurrentes ante las palabras del cura en plena misa.
Fachada del pequeño cenobio o habitáculo para los monjes custodiadores del 
 eremitorio de Santa Brígida en 1993,  hoy está destruida esta edificación .
           
Interior del edificio más antiguo del conjunto de
Santa Brígida en Montoro, como se hallaba en 1995, hoy destruido.


 Anécdotas aparte. La ermita de Santa Brígida está precedida de un humilladero del que se conserva el pedestal y la estela con la inscripción de la fecha en que fue erigida dicha estela, "AÑO D 1622". Pero dada la perfección de esta estela de orden dórico tengo la  duda de que ésta sea de la época que dice la inscripción tallada en ella porque de  este lugar proceden una gran cantidad de esculturas, placas, inscripciones romanas, en gran parte perdidas que citan los autores antiguos que se ocuparon de nuestra historia local, así que me reservo la duda de que pueda ser un pedestal de época romana a la que en su momento tallaran la inscripción. No es posible saberlo a ciencia cierta porque la estela está muy atacada por el liquen de los muros en la actualidad.  El acarreo  reutilización y enmascaramiento de materiales antiguos  es muy común en Montoro.
 Mis dos hijos varones a los pies del humilladero 
que precede a la Ermita de Santa Brígida en 1993


Detalle de la estela del humilladero de la Ermita de Santa Brígida
 con la inscripción de la fecha en que fue erigido, 1622.


 La ermita tenía aneja una construcción para vivienda de los ermitaños que la custodiaban y cuidaban, delante de la fachada existen varios azufaifos incluso en la actualidad.
Huerta perteneciente a la Ernita de Santa Brígida con el inmenso laurel,
a la derecha de aprecia  parte del muro o tapia de mampostería que la circundaba,
en 1995.

 Para asegurar el sustento de los eremitas custodiadores del lugar, en la cañada, solo a unos cien metros existió siempre una huerta de una superficie aproximada de una hectárea, cercada por un muro que la circundaba y delimitaba,  con  puerta de entrada. Dentro de la huerta había un pozo, una alberca, dos manantiales en superficie que manaban agua pura y fresca constantemente.  
Huerta de la Ermita de Santa Brígida con álamos de sombra  y con la tapia
que la circundaba al fondo, en 1990.
       Varios laureles, uno de ellos inmenso, naranjos, higueras, zarzas. muchos álamos de sombra. No solo era una ermita aislada en la sierra sino que sus cuidadores tenían asegurado el sustento con la inclusión de la huerta aneja a la ermita.
 Azufaifas, zarzamoras, higos, naranjas, escaramujos, servían a los eremitas para elaborar toda clase de mermeladas y otras conservas con las que completar la dieta de los productos de huerta obtenidos en el fontanar de la cañada.
  Ell edificio anejo a la ermita de Santa Brígida, que albergaba dentro de sí una construcción mucho más antigua que la ermita, el lugar donde yo afirmo que vivían los eremitas que custodiaban la ermita y que pudo ser una sinagoga o restos de otro edificio religioso más antiguo incluso que la ermita, y que presento en estas fotografías se hundió  en 2006 sin que nadie abogara por su conservación, sin que la inmensa mayoría de montoreños tan siquiera haya llegado a conocer ni la ermita ni  probablemente tenga conocimiento de que este lugar que yo menciono haya existido. De la huerta de la  que hablo solo quedan en estos documentos gráficos que presento porque fue arrasada por sus  nuevos propietarios plantando posturas de olivos para engrosar una agricultura subvencionada y subsidiada. No quedó ni rastro de cuanto digo mas que esta documentación fotográfica que presento en este artículo de mi  página.
Interior del edificio más antiguo del conjunto de Santa Brígida en 2004, dos años antes de su hundimiento.
   

 Nota: en Montoro, en  aproximadamente cincuenta años se ha destruido más patrimonio que en toda su historia; baste citar la cantidad de molinos derruidos  y destruidos, la devastación provocada por la construcción de la presa de Arenoso con cuatro puentes de piedra molinaza sumergidos, los baños de Arenosillo, el paisaje devastado por la construcción de la presa de Arenoso, son ejemplos de esta afirmación; dentro del casco histórico para qué mencionar, me pongo a enumerar y no acabo. Esto ocurre en tiempos que afirmamos tener una  conciencia conservacionista, desarrollo sostenible y un sin fin de parlanchinerías y zarandajas que ni nosotros mismos nos creemos.  

jueves, 12 de marzo de 2015

INAUGURACIÓN NUEVA SEDE DE LA COMPAÑÍA DE ROMANOS DE MONTORO

LAS DISTINTAS SEDES DEL IMPERIO ROMANO DE MONTORO A TRAVÉS DEL TIEMPO.
Oficiales del Imperio Romano de Montoro el Viernes Santo.


Oficiales del Imperio Romano de Montoro el Viernes Santo de 2008.


Buenas tardes. Agradezco inmensamente a la Junta Directiva de la Compañía de Romanos haberme otorgado el privilegio de dirigirme a vosotros con unas palabras en el día de  la inauguración de la Nueva Sede de la Compañía de Romanos, “CLUB DEl ROMANO”,  y la oportunidad que me otorga de compartir conocimientos que en mi opinión son de interés para todos nosotros porque nos hacen conocer cada día más a fondo a esta antigua Institución tan  querida, venerada y respetada por todos pero en realidad bastante desconocida por una amplia mayoría en cuanto  a sus orígenes, evolución histórica,  su implicación social y  dentro del contexto de nuestra Semana Santa.
Miembros del Imperio Romano de Montoro  hacia 1935.

LA ANTIGUA ACADEMIA DE MÚSICA.
En esta misma estancia, en esta misma habitación, hacia el año 1967 aprendí mis segundas lecciones de solfeo y tuve mis primeros contactos con instrumentos musicales, curiosamente con un instrumento de viento, la melódica, que era un instrumento musical novedoso en España en aquel tiempo, proveniente según creo de Alemania, y que se creyó por entonces que tenía un buen porvenir, pero que posteriormente no tuvo mucha difusión. En un extremo al fondo a la derecha de esta sala había un pianoforte al son de cuyas teclas tocadas con maestría entonábamos la lección de solfeo. Mis profesores por aquel tiempo fueron Don Manuel Camino Canalejo y el famoso director de orquesta, de coro, compositor  y director por entonces de nuestra Banda Municipal,  Don Luis Bedmar Encinas, quien venía semanalmente a supervisar nuestro aprendizaje. Don Luís conoció en profundidad a mi padre, Pepe Córdoba y admiraba sus dotes para tocar la corneta de tal manera que en este mismo lugar, en esta misma habitación compuso la marcha para banda de música, cornetas y tambores que tituló José Córdoba, marcha de romanos y que ensayó en varias  ocasiones junto con la banda de cornetas y tambores de nuestro Imperio Romano. Siendo Don Luis un compositor cuya obra ha trascendido dentro y fuera de España, sobre todo a través de la batuta del director y compositor cubano Leo Brower, a pesar de su fama en muchas facetas dentro del mundo de la  música, tras casi cincuenta años transcurridos desde que Don Luís Bedmar  compusiera la marcha que dedicó a mi padre,  no es interpretada hoy en día por nuestras bandas. Igual ocurrió durante bastante tiempo con la marcha García Cano, tampoco se tocaba, y ahora es la más conocida y admirada. A pesar de yo haber estado desde muy niño hasta el día de hoy  en contacto directo con la música, nunca despertó en mí interés el tocar la corneta, tal vez a  ese nulo interés influyó que a los doce años comencé a salir de romano con el traje que había sido de nuestro pariente José Canales Díaz, uno de los reorganizadores de la Compañía de Romanos tras el paréntesis de 1936-39, quien fuera en varias ocasiones tesorero de ésta Compañía  allá por los años cuarenta del siglo XX, traje que al poco tiempo mis padres compraron, del que conservo con cariño el casco, el águila de hojalata que lleva mi coraza y su sable, autentico sable  isabelino con una bonita historia, y que perteneció a un general republicano que combatió en la Batalla de Alcolea, con seguridad adquirido hace casi siglo y medio en el café de la Puerta Baja.

Mañana de Viernes Santo de 2003.
Ricos bordados en botas de romano de Montoro.

LA PUERTA BAJA.
 Uno de los primeros recuerdos que  tengo de mi niñez es el hecho de que mi padre, por razón desconocida para mi familia, nunca llevó la corneta a los ensayos de la banda, a los que puntualmente asistía diariamente, siempre nos mandaba a mi hermano Manolo y a mí a llevarle la corneta al local de los ensayos. Contaba yo escasos cinco años y ya acompañaba a mi hermano al establecimiento donde los romanos ensayaban. El famoso café de Don Genaro, en la Puerta Baja de la Iglesia de San Bartolomé, conocido entonces por el nombre de la Torta Churra. La primera Sede del Imperio Romano que se conoce en tiempos modernos, conocido en aquel  tiempo como El Club Romano. Ese histórico café decimonónico, inmortalizado por Don Ramón María del Valle Inclán en su novela perteneciente al Ruedo Ibérico titulada Fin de un Revolucionario, donde el Diputado Don Benjamín Hernández Vallín estuvo sentado la noche antes de su asesinato en la Redonda cuando venía a parlamentar con el fin de evitar la guerra y cuyo asesinato precipitó el desastre de la batalla de Alcolea, que supuso el fin del reinado de Isabel II y la posterior proclamación de la Primera República Española. Recuerdo con nitidez las mesas de hierro fundido con tapa de mármol; el pequeño  patio, donde se situaban los miembros de la banda para ensayar en los días de cuaresma, la mesa frente a la barra donde tomaban su copa, departían, conversaban y  deliberaban los miembros de la Junta que asistían a los ensayos. Allí, en un discreto rincón oía y observaba el transcurrir de los ensayos, allí  conocí a la mayoría de los miembros del Imperio que habían formado parte en la Reorganización de la Compañía de Romanos en 1941: Don Francisco García Serrano, Don Juan Martín Madueño, al Portaestandarte Don Juan Calero… En ese café de la Puerta Baja forjé mis primeros lazos con esta Compañía, lazos que  jamás en mi vida he interrumpido hasta el día de hoy. Este mismo bar fue durante más de dos décadas, hasta 1966 el lugar donde los miembros de la  banda de cornetas y tambores del Imperio Romano acudían a sus ensayos más o menos por los días de Carnaval tras la visita a mi casa de los miembros de la Junta Directiva para que mi padre pusiera fecha al comienzo de los ensayos. Este fue el local donde se celebraron los ensayos de la banda del Imperio desde los primeros años cuarenta hasta 1966. Pero este local cuando yo lo conocí, a comienzos de los años sesenta del pasado siglo ya era utilizado exclusivamente para ensayar, no para las reuniones de la Junta Directiva de la Compañía.
Gastadores del Imperio Romano el Viernes Santo de
2006.

EL CLUB CAÑERO.
 El establecimiento donde habitualmente se reunía la Junta Directiva, donde muchos miembros del Imperio  se juntaban para dialogar, entablar amistad disfrutar de una copa de vino, de sus aperitivos, y donde se  tomaron las más  importantes decisiones para la continuidad y el  buen funcionamiento de esta Compañía en años tan difíciles, durante más veinte años desde su reorganización en 1943 hasta 1969, se encuentra  a escasos veinte metros de este local que hoy inauguramos, era el famoso establecimiento del Club Cañero, aquí en el Charco, en la casa de abajo, donde tenía su sede el famoso Club, que tomó su nombre en honor a la vinculación que tuvo con Montoro y la Cofradía de Nuestro Padre Jesús el famoso rejoneador Don Antonio Cañero, quien elevó al máximo nivel el arte de lancear toros. El local del Club Cañero, en la casa contigua a ésta,  donde nos encontramos para celebrar este acto fue la segunda sede de la Compañía de Romanos de Montoro desde mediados de los años cuarenta hasta 1969.
Es mi mayor deseo que tras la inauguración de esta nueva Sede de la Compañía de Romanos de Montoro, este Club del Romano, su uso posterior sea tan fructífero  en decisiones y logros para nuestra Institución Romana, como lo fue durante casi una veintena de años la sede del Club Cañero y en esta que hoy inauguramos se tomen decisiones tan acertadas para la continuidad y mejora de nuestro Imperio Romano, como lo fueron en aquel tiempo las emanadas desde el Club Cañero. Asimismo  deseo que esta Sede, tan  asequible y cercana en el espacio para una gran mayoría de montoreños, en pleno centro de Montoro tenga la máxima  afluencia de personas de toda índole tanto de Montoro como de fuera de la localidad,  tal y  como se merece nuestro Imperio Romano.
Grnaderos del Imperio Romano de Montoro el Viernes Santo de 2008.

En el transcurrir del tiempo, La Compañía de Romanos se ha servido de diversos locales para sus ensayos, sus Asambleas y las reuniones de su Junta Directiva, hemos de estar agradecidos a todos los propietarios de los establecimientos que han acogido a esta Compañía,  que en muchos casos con toda amabilidad y desinterés y han ofrecido sus salones y locales al servicio de nuestra Institución. No sería justo no hacer mención a algunos de ellos, aún a riesgo de omitir por descuido o desconocimiento alguno. A todos, tanto los existentes en la actualidad como la los ya desaparecidos, el Imperio Romano les estará eternamente agradecido porque sin su colaboración desinteresada no hubiera sido posible la pervivencia de nuestro Imperio. Recordando un poco se me viene a la memoria, como ya he mencionado anteriormente, el bar de la Puerta Baja. que fue local de los ensayos desde 1941 a 1966. En años posteriores el Bar Bellido en la Calle Santiago, pero al quedar pequeño el local, la Junta entabló negociación con Juan Cano, propietario del Bar Número 1, aunque creo recordar que un año por aquel tiempo se ensayó en la planta alta del llamado Bar Berejena, también en la Puerta Baja.
Miembros de la banda de cornetas del Imperio Romano de Montoro
el Jueves Santo de 1944.

El Bar Número 1 fue también  sede de la Compañía y local de ensayos desde 1970 durante tres lustros gracias a su propietario Juan Cano y a su posterior arrendatario que tuvo la amabilidad de acoger en sus salones los ensayos del Imperio, las reuniones de la Junta e incluso alguna Asamblea de Socios. A partir de 1983, siendo Comandante Don Diego Luque Raigada, con la convocatoria de las primeras asambleas generales de socios de la Compañía, comienza a utilizarse como local para la celebración de Asambleas el Salón de Actos de la La Casa de la Cultura desde 1983 a 1989, el Salón de Actos Municipal desde 1989, a excepción de 1992 en que se convocó la Asamblea General en La Caseta Municipal con el motivo de la aprobación del Régimen Interior. En la década actual el Salón de las Tercias ha servido asimismo para la celebración de nuestra Asamblea. Para los ensayos de la banda el Bar Belsay y otros locales circunstancialmente y actualmente el Edificio de la Mancomunidad de Municipios del Alto Guadalquivir. La Junta Directiva ha utilizado para sus reuniones lugares muy diversos en los últimos treinta años,  Bar Belsay, el Hostal Montoro en 1996, casa Yépez en 2000, el local cedido por el Ayuntamiento en la Calle del Molino en 2005. Por último el 16 de febrero de  2008 fue inaugurada  la Sede social del Imperio Romano en la Avenida de Andalucía cedida por gentileza de Nuestro Ayuntamiento con asistencia de diversas autoridades y miembros de esta Asociación, lugar que ha venido siendo habitual de convocatoria de  reunión para los muy variados y diversos actos que durante estos últimos años ha llevado a cabo esta Institución.
Oficiales de la Compañía de Romanos de Montoro en 1925.

  A lo largo de mi vida he conocido algunas etapas por las que ha pasado la Compañía de Romanos.
Manifiesto mi esperanza de  que la puesta en valor de Club del Romano como Sede de la Compañía sirva para una mayor unión entre todos sus miembros. Recuerdo en este sentido  las palabras que escuché en 1986 a  nuestro Comandante-Presidente Don Diego Luque Raigada en una Asamblea donde se organizó un debate con vehemente y  encarnizada disputa; tomó la palabra con total serenidad  y dijo: “el Imperio Romano es una reunión de amigos, no caben disputas”. Ojalá uno de los objetivos que logremos entre todos con el uso de buena fe de esta nueva Sede sea el deseo  de nuestro desaparecido  Comandante Diego Luque: que el Imperio Romano logre ser una reunión de amigos.
Romanos en la mañana del Viernes Santo de 1963.

 He de expresar mi esperanza de que esta Sede sea  también aprovechada  como lugar donde los socios con más conocimientos de esta Compañía difundan y enseñen sus conocimientos mediante coloquios, conferencias, debates  y todo cuanto redunde en un mayor conocimiento de la tradición romana montoreña. La unificación de criterios es primordial para el mantenimiento de esta tradición en su mayor pureza, pues su patrimonio inmaterial es su mayor valor y el que más peligro corre si no hay personas que transmitan el conocimiento de esta tradición con la pureza e integridad que ha llegado a nuestros días.

Comandante Don Francisco García Serrano con  de Oficiales del
Imperio Romano de Montoro hacia 1950.
  En este sentido anteriormente expresado he de manifestar que el día 2 de marzo del próximo año se cumplen setenta y cinco años de la Reorganización de la Compañía de Romanos de Montoro tras el paréntesis habido entre los años 1936-39 en el que por desgracia la ciudad de Montoro no pudo disfrutar de los desfiles de este Imperio Romano. A punto de cumplirse los 75 años de la Reorganización de la Compañía de Romanos de Montoro, aprovecho la  oportunidad que con la mayor deferencia hoy me ha brindado la Junta Directiva de la Compañía de Romanos para pedirle que promueva algún acto el próximo año para honrar la memoria de nuestros antepasados y predecesores que tanto esfuerzo, sacrificio y empeño pusieron en recuperar la tradición en aquellos difíciles años cuarenta, cincuenta y sesenta. Sería una provechosa manera de promover  su uso,  poner en valor este Club del Romano que hoy inauguramos y difundir el conocimiento de nuestra rica tradición. Ruego a esta Junta Directiva, que si tiene a bien aceptar esta propuesta actúe con diligencia porque aunque parezca lejana la fecha, el tiempo pasa rápidamente y la recopilación de datos es trabajo lento y tedioso, dado que el Imperio Romano de Montoro posee una cantidad muy limitada de datos por desgracia, pues muy pocos documentos escritos han llegado hasta nuestros días;  recopilar información de archivos, testimonios verbales etc, es tarea lenta y difícil.
 Jóvenes oficiales y granaderos del Imperio Romano en el desfile del
Viernes Santo de 2009.

Como anteriormente mencioné, en la Asamblea General de 1986 oí a nuestro Comandante Diego Luque Raigada pronunciar la frase: “El Imperio Romano es una reunión de amigos”. Estas palabras las interioricé en mi memoria durante muchos años y me llamaron siempre la atención porque tuve la suerte de conocer a algunos de los miembros de este Imperio Romano que formaron parte de la reorganización de la Compañía en el año 1941, tal es el caso de los hermanos José y Manuel Meroño López, Don Juan Martín Madueño Torres-Pardo,  Don Juan Calero Pérez, Don José Jurado Majuelos, José Canales Díaz, mi tío Manuel Gónzález Canales,  Manuel Mialdea Díaz y mi padre, José Córdoba González, con casi todos ellos he tenido la suerte de desfilar en las filas del Imperio en los primeros años en que me vestí de romano allá por 1968,  a otros como el Comandante  Don Francisco García Serrano solo los he visto desfilar en mi temprana niñez pues falleció en 1965, yo solo tenía entonces nueve años,  todo cuanto conozco de su magnífica labor como Secretario, Presidente y Comandante del Imperio es a través de referencias escritas, fotográfías, por transmisión oral y por testimonio de su hijo Juan García de la Coba .  Destaco entre los que en persona he tenido la suerte de conocer, a José Meroño López, con quien desde niño tuve una relación muy estrecha; para mí y algunos jóvenes de mi generación fue el maestro indiscutible de romanos,  y al Comandante  Don Juan Martín Madueño Torres-Pardo, hombre sereno y bondadoso como pocos, cuya temprana desaparición fue para nuestra familia muy dolorosa dados los estrechos lazos de amistad que unían a mis padres con él y su esposa Pepita. Todos los miembros del Imperio Romano que he mencionado y que tomaron parte en la Reorganización de la Compañía en 1941 tenían en común que eran unos caballeros, de tal forma que la relación existente entre ellos era de amistad y lealtad admirables, así se desprende del contenido del primer libro de actas de la Compañía, en cuya primera página fechada el dos de marzo de 1941 definen qué es el Imperio Romano de Montoro:  “un grupo de entusiastas montoreños amantes de la tradición”, el mismo sentido de las palabras que oí al Comandante Diego Luque las vi escritas en la primera página del primer libro de actas muchos años después. Estos señores a los que hago mención y a los que me gustaría rendir con mis palabras un homenaje el próximo año y si es posible en este Club del Romano que hoy con ilusión inauguramos si la Junta Directiva tiene a bien organizar algún acto en conmemoración de esta fecha tan señalada para nuestro Imperio Romano. Estos antepasados o  predecesores  nuestros fueron continuadores de la tradición romana montoreña que data de hace trescientos veintiún años, ellos eran fieles cumplidores y transmisores al pie de la letra de la primera Regla o Reglamento de la Compañía de Romanos fechada el nueve de junio de 1788 por la cual se regía ésta desde tiempos muy antiguos y por lo tanto tomaban sus decisiones teniendo en cuenta los preceptos que contenía dicho Reglamento, y  tal vez no lo conocían como documento escrito en papel impreso, que por supuesto existía, pero sí cumplieron sus preceptos con toda integridad. Afortunadamente dicho documento escrito fue hallado en fecha reciente por el investigador y cronista de Montoro José Ortíz García y hoy podemos comprobar cómo nuestros inmediatos antepasados y predecesores  fueron exhaustivos cumplidores del contenido de este primer Reglamento que conocemos.
Miembros reorganizadores del Imperio Romano en 1960.

-Por último, no sería un buen romano si no hiciera en este acto una especial mención a la persona de  Don Francisco García Serrano, de cuyo fallecimiento se han cumplido cincuenta años el día 26 de febrero del año en curso. Don Francisco García Serrano fue una figura fundamental en la Reorganización de la Compañía de Romanos en 1941. Eficaz y diligente, en esa fecha fue nombrado Secretario de la Compañía de Romanos de Montoro y en el procedimiento para la adjudicación de puestos en el Imperio Romano se le asignó el puesto de segundo teniente Ayudante del Comandante. Las primeras actas de los años cuarenta fueron magníficamente escritas de su puño y letra y contienen párrafos muy emotivos, prueba de su pasión por esta Institución y su  celo por la conservación íntegra de nuestra  tradición. En marzo de 1949, debido a la avanzada edad con que contaba el Comandante del Imperio Don Antonio Cano Serrano, éste anunció su retirada y renuncia al cargo de Presidente  de la Compañía y al puesto de Comandante del Imperio Romano. Por concurso, candidatura y votación de  todos los oficiales fue elegido Presidente y Comandante Don Francisco García Serrano. De su labor como Presidente y Comandante no nos ha llegado ningún documento escrito. En la página 15 del  primer libro de actas de la Compañía consta el acta de elección de Presidente y Comandante de Don Francisco García Serrano el 24 de marzo de 1949 y en la página 16 de dicho libro consta el acta de 10 de marzo de 1965, que trata de la elección de Comandante provisional de Don Juan Martín Madueño Torres-Pardo.  De la labor, logros, acuerdos y demás decisiones que se tomaron durante los quince años en que Don Francisco García Serrano fue Presidente y Comandante del Imperio Romano de Montoro no poseemos ningún testimonio escrito por desdicha, existe una oscuridad total hasta el momento al respecto. Solo existe del citado periodo documentación fotográfica y testimonios verbales que hablan de su estupenda labor en el ejercicio de su cargo. Ignoramos a día de hoy donde se puede encontrar dicha documentación o si ya es inexistente. Cuando hace poco más de una semana el Presidente de la Compañía,  me ofreció dirigirme a vosotros con unas palabras en el día de la inauguración de este Club del Romano, me encargó que hablara sobre la figura de Don Francisco García Serrano pero al no poseer documentación sobre esa etapa de Nuestro Imperio Romano, no he podido homenajear su figura como se merece, esperemos que en breve podamos contar con una cantidad de datos concretos para obsequiarle  en un homenaje póstumo con todo el honor que se merece su figura.
Oficiales del Imperio Romano en 2008.

Deseo encarecidamente que este Club del Romano que hoy inaugura la Compañía de Romanos de Montoro sea escenario en los próximos años de grandes acuerdos y logros para la consecución de los fines que se proponga esta Institución de la misma manera que nuestros antepasados y antecesores los consiguieron hace desde hace setenta y cuatro años siglo en las  Sedes ,de La Puerta Baja y del Club Cañero, en la casa de abajo, lugar tan cercano al que hoy acoge este Club del Romano.
    Demos un ejemplo de solidaridad, unidad, hermandad entre todos los miembros de esta Asociación, ante esta ciudad, sus instituciones, sus asociaciones, visitando asiduamente esta nueva Sede con nuestras familias, familiares, conocidos,  colaborando en todo cuanto esté en nuestras posibilidades para dar a conocer, poner en valor y rentabilizar este Club del Romano de la Ciudad de Montoro que hoy inauguramos.
¡VIVA EL IMPERIO ROMANO!



sábado, 31 de enero de 2015

LA NAVA Y LOS ORÍGENES DE LA OCUPACIÓN HUMANA EN MONTORO, CÓRDOBA.






               LA NAVA Y LOS ORÍGENES DE LA OCUPACIÓN HUMANA EN MONTORO.

Vista de buena parte de La Nava desde el cerro de la Nava. En el centro a la derecha los molinos del Carmen y de Murcia, a la izquierda, con vegetación más tupida y construcciones más antiguas el sitio de Santa Bárbara yPuertas Nuevas; más atrás los molinos de Contreras, el Vallón, de Don Federico Porras, aún más atrás la Loma del Rayo; al fondo Sierra Morena y el parque natural Cardeña-Montoro. Esta imagen y su referencia están publicada en el  contenido multimedia de la palabra Montoro en la enciclopedia Wikipedia. Archivo de Juan Córdoba.




Interior de Santa Bárbara. Edificio que sirvió de molino y ermita. Tres naves o galerías con arcos de medio punto de diferente tamaño, plintos troncopiramidales soportan fustes achaparrados y capiteles-cimacio en forma de almohadilla, que hacen a esta construcción única en España, con toda su rusticidad.

La Nava es un pago del témino municipal de Montoro. En Montoro es bien sabido que las circunscripciones en las que se divide el término se llaman pagos, voz cuyo origen está en los pagi romanos, aún se conserva en la nomenclatura lugareña la palabra derivada directamente del latín. La palabra pagano significó en su origen “habitante de los pagi” y por deformación llegó a nuestros días como sinónimo de adorador de deidades naturales o persona no cristianizada por el hecho de que el cristianismo como religión monoteísta y eminentemente urbana tardó siglos en ser aceptada, adoptada y adoctrinados los habitantes de los pagi o paganos, es decir, por las gentes que vivían en lugares alejados de las poblaciones donde el cristianismo arraigó muy tempranamente.  Ni que comentar tengo los testimonios que existen en Montoro ciudad  de la adopción de la nueva religión en época en los primeros siglos de la existencia del cristianismo.

 La Nava como pago ocupa una gran extensión del término de Montoro, en concreto toda la zona nordeste del término hasta confluir con el siguiente pago, en el extremo este que es el del Charco del Novillo. Pero la Nava en sentido geográfico y geomorfológico es un espacio mucho más reducido que el pago de su mismo nombre.

Vista del Cerro de la Nava desde las Herrerías, en el casco urbano de Montoro. Al norte de ese cerro se extiende La Nava propiamente dicha.  Esta imagen y su referencia están publicadas en la Enciclopedia Wikipedia en el contenido multimedia de la palabra Montoro. Archivo de Juan Córdoba.

  La Nava en sentido estricto anteriormente citado es una penillanura que se encuentra en una  cota inferior a cien metros sobre el nivel de la vega del Guadalquivir, a unos  cientos de metros en línea recta de la Depresión Bética y a unos cuatro kilómetros de casco urbano de Montoro. Los límites de La Nava,  no muy bien definidos comienzan por el sur en el arroyo Rocines hasta las faldas del Cerro de la Nava, incluyendo dicho cerro; por el oeste, el camino que comienza aproximadamente en la finca La Palmilla hasta La Encarnada marca los límites de la Nava por el poniente; por el norte Peronia, las Hazas de Garrido son la zona más septentrional de La Nava;  al este, la calera que existe antes de la Cuesta Empedrada tras el molino de Contreras y todo  el borde previo a la depresión del  arroyo del Corcomé hasta el este del cerro de la Nava.
En cuanto a la orogénesis de esta penillanura o depresión al pie de Sierra Morena no tengo conocimiento de la existencia de ningún estudio de la génesis de esta formación geológica, es decir, del estudio de cómo se originó la Nava no se ha ocupado nadie hasta el presente ni me voy a ocupar en este artículo porque solo lo haré de aspectos descriptivos que den idea al lector del lugar y lo que contiene para mayor conocimiento de Montoro y su término en su estado actual principalmente. Se encuentra en las primeras estribaciones de Sierra Morena, por tanto pertenece a esta formación, al plegamiento alpino que se produjo por el  choque de las placas tectónicas de los continentes Africano y Euroasiático y dio lugar a todas las formaciones montañosas existentes al sur del continente Euroasiático desde Sierra Morena, los Alpes hasta el Himalaya.
 La Nava se encuentra en proceso de erosión muy avanzado respecto a Sierra Morena, como se aprecia en la imagen, de ahí que hoy sea prácticamente una llanura;  tiene una ligera inclinación nordeste suroeste, dato muy importante a la hora de estudiar tanto sus suelos como su sistema hídrico. Actualmente se encuentra atravesada longitudinalmente  en su centro de nordeste a suroeste por el arroyo de la Nava o del Membrillo.

LOS SUELOS. Toda la zona que se extiende  desde Rocines a la Simona, el cerro de la Nava, tierras al norte hasta la Encarnada, parte de la superficie al norte del cerro de la Nava, incluyendo dicho cerro son sedimentos detríticos fluviales con aluviones de poco grosor, provenientes de cauces de ríos en su tramo medio o inferior, mezclados siempre con sedimentos arenosos cuyo origen son depósitos fluviales en un delta o desembocadura y en algunos lugares concretos los suelos tienen  cierta profundidad y  seguramente flotando sobre un sustrato calizo formado en el mar primigenio, antes de emerger estas tierras, más espesos estos sedimentos fluviales cuanto más cercanos a la vertiente inclinada hacia el suroeste, hacia el valle bético, donde convergen todas las aguas. En algunos lugares estos sedimentos están de medianamente compacatados a fuertemente cementados dando lugar a la afloración de rocas más o menos tenaces que en cierta medida dificultan las labores agrícolas.

       En el caso de sedimentos fuertemente cementados han dado origen a la explotación en tiempos pasados de algunas canteras de conglomerados que la nomenclatura local llaman piedra almendrilla, que servían como piedras de moler en molinos aceiteros que desde finales del siglo XIX fueron  sustituidas por piedras de granito procedentes del batolito de los Pedroches, una de las canteras de conglomerados se encuentra en la finca Las Canteritas, a pocos cientos de metros de Puertas Nuevas, como ilustro en las imágenes. 
Cantera de conglomerados explotada desde tiempos muy antiguos. Las primitivas piedras de molino aceitero eran de conglomerado en la zona de la Nava. El sistema de extracción consistía en tallar una cara de la piedra y el contorno en la misma roca madre, luego se hincaban estacas secas de madera seca en las grietas, que se regaban constantemente  hasta que hacían estallar la piedra, se extraía ésta con palancas y se tallaba la cara opuesta. Esta cantera surtía a Santa Bárbara y otros molinos vecinos. Archivo de Juan Córdoba.
Piedras de molino de conglomerados o  piedra almendrilla procedentes de la cantera existente a pocos cientos de metros adornando la entrada al antiguo molino de Puertas Nuevas, hoy inexistente dicho molino, que figura en el Catastro de Ensenada de 1748. ESta foto se encuentra publicada en la Enciclopedia Wikipedia en el contenido multimedia de la palabra Montoro. Archivo de Juan Córdoba.

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Piedra de molino de conglomerado o piedra almendrilla en la puerta del molino y Caserío de Santa Bárbara procedentes de la cantera citada. En Santa Bárbara existen al menos seis de estas piedras, algunas de ellas enterradas u ocultas en paredes desde  la invasión francesa de junio de 1810, un boicot a los invasores para que no pudieran las tropas napoleónicas moler trigo ni aceituna. Archivo de Juan Córdoba.

  Los sedimentos arenosos fuertemente cementados han dado lugar a la explotación por el hombre de algunas canteras de arenisca (molinaza) que han servido para la construcción de la gran cantidad de molinos aceiteros y piedras de moler aceituna, que desde hace muchos siglos fueron construidos y explotados en la zona de La Nava. En el interrogatorio del Catastro de Ensenada, la mayor concentración de molinos aceiteros se encontraba en la Nava  en 1748, de hecho los molinos aceiteros más antiguos se encuentran en la Nava. Una de estas canteras abandonada o agotada se encuentra a pocos metros al norte del molino del Carmen, cerca de Santa Bárbara. 
Piedra de molino y escalera de arenisca o molinaza de la cerca de Santa Bárbara procedente de la cantera próxima al molino del Carmen a pocos cientos de metros de distancia. Archivo Juan Córdoba

La zona centro de la Nava, donde se ubica el sitio de Santa Bárbara, Contreras y la parte este,  en el borde  de la vertiente con el valle de Corcomé la forman suelos más complejos. Siempre sobre un sustrato calizo a  más o menos profundidad existen tanto tierras calizas, suelos arenosos,  zonas de terra rosa, terrenos arcillosos, sedimentos lacustres. En pocos metros cambia el tipo de suelo. Es la zona más rica en suelos de toda la Nava debido su diversidad evolutiva  y la zona más fértil de toda la sierra de Montoro, lamentablemente toda plantada hoy de olivares, por tanto se desconoce su potencial agrícola en estos momentos. En el extremo nordeste, al este de Contreras existe un campo de lapiaces, aunque existen más en campos de lapiaces en La Nava. El hombre ha sabido explotar la piedra caliza  como recurso económico desde tiempos muy antiguos y se localizan varias caleras u hornos de fabricación de cal, hoy por desgracia abandonados y usados como basureros con el consiguiente riesgo de contaminación de aguas subterráneas, pero al menos queda constancia en la foto de su existencia, no como en  el caso de la calera de Santa Brígida, rellena de basuras y borrada del mapa con una excavadora.

Campo de lapiaces muy karstificado semicubierto de terra rosa cerca de la calera al este de la Nava. Además de servir de cantera para las piedras calizas de las que se extraía la cal, en los hoyos donde se extraía la piedra de cal se plantaron olivos. Este campo de lapiaces recoge el agua de lluvia y la filtra al interior de la tierra donde se encauza a través de cavidades (cuevas) o se difumina, es una de las esponjas de La Nava. 
Calera u horno de cal construido en sillarejos de molinaza y cuya cantera de piedras calizas estaba en el campo de lapiaces contiguo. De antiquísima construcción, fue rellenada de basuras tras su abandono y en grave riesgo de destrucción actualmente. 
Más al oeste de este lugar se encuentra el sitio de Santa Bárbara, cuyo suelos son principalmente arcillosos, terra rosa y sedimentos lacustres. En esta zona se localiza una o varias  dolinas, el hundimiento de una cavidad kárstica o cueva dejó a la intemperie un manantial en superficie, la fuente de Santa Bárbara, con caudal constante de agua. Esta afirmación sería solo una hipótesis si no existiera constancia documental de la existencia de cuevas en el lugar. La página 147 del interrogatorio del Catastro de Ensenada dice que en la Huerta de la Nava (que  hay quien confunde con el molino de Santa Bárbara) existe contigua al molino de la Huerta de la Nava, una cueva. Hoy ignoramos donde se encuentra la entrada a la cueva. Probablemente fue cegada  como en tantos otros casos en el término, por ser refugio de ratas y otros bichos indeseados, como señala José Ortiz García en uno de sus artículos en referencia a otras cuevas en las cercanías de la población. Es así mismo cierto que esa es una zona de tierras en movimiento; hace años hundió la nave norte del molino existente en la Huerta de la Nava y este mismo año de 2013, en la mísma línea hacia el este, se hundieron 20 metros de la pared que sostiene el acueducto que llevaba el agua desde la fuente de Santa Bárbara al molino de dicho nombre.

Nave sur del molino existente en la Huerta de la Nava, otro edificio antiquísimo no estudiado, la nave norte se hundió a causa de un movimiento de tierra por hundimiento del subsuelo, se encuentra a pocos metros al oeste de la fuente de Santa Bárbara. Unida a este edificio existía una cueva constatada en el Catastro de Ensenada, en 1748 pertenecía este molino a don Pedro Madueño Palomares, presbítero de la villa de Montoro. 
Escudo existente en el dintel de la entrada a la Huerta de la Nava, cuyo propietario fue en el tiempo en que se labró el presbítero de la villa de Montoro Don Pedro Madueño Palomares al cual probablemente pertenezca éste.



HIDROLOGÍA.  Conocer la dinámica hidraúlica de La Nava es fundamental para comprender el por qué este sitio siempre tuvo tanto atractivo para el asentamiento de poblaciones  humanas.
Como se infiere del apartado anterior, casi la totalidad de los suelos que forman la planicie de La Nava son suelos permeables. Salvo las zonas con suelos muy cementados, donde aflora la piedra molinaza y  los conglomerados, casi la totalidad de La Nava está formada por suelos que absorben toda el agua de las precipitaciones, las rocas calizas que forman el sustrato de esta planicie se encargan de absorber el agua y encauzarla a través de cavidades (cuevas) o difuminarla.
La Nava que hoy conocemos en realidad no es una nava en el sentido geográfico sino lo que queda de una zona donde existían varias lagunas endorreicas rodeadas de terrenos boscosos. Ha sido  desecada progresivamente por el hombre desde hace milenios hasta nuestros días, en los que es mucho más agresiva la actividad humana en este sentido.Con la  obsesión del agricultor por drenar todo el terreno para cultivo de olivar sin pensar en que si el agua no se filtra y se retiene llegará el momento en que no habrá recursos hídricos a los que acudir, ha llevado a La Nava a no ser reconocida como un humedal y ya solo quedan algunos puntos en los que se reconoce su origen como tal zona húmeda. Hace mucho tiempo, tal vez algunos miles de años existía una gran laguna en torno a Santa Bárbara, una o varias  laguna endorreicas con lámina de agua  perenne, así lo demuestran los sedimentos lacustres que existen en torno a Santa Bárbara, que es una pequeña depresión dentro de la Nava. Por razones desconocidas, probablemente por mano del hombre, la cubeta que contenía varias lagunas en dicha zona, se desbordó y el agua comenzó a fluir hacia el suroeste, hacia el valle del Guadalquivir, de esa manera se formó el arroyo de La Nava o del Membrillo que atraviesa la zona centro de nordeste a suroeste y donde vierten hoy en día varios regajos a los que se van uniendo otros nuevos a medida que el hombre sigue manipulando el terreno sin comprender que si el agua de lluvia no se filtra a capas profundas del subsuelo y se evacua a regajos y zanjas, los acuíferos no pueden almacenar agua y por tanto los pozos irán descendiendo de nivel  progresivamente. En las últimas décadas por mano humana ha desaparecido la laguna existente frente a La Simona, que en años lluviosos permanecía  hasta seis meses con lámina de agua, ha sido desviada a través de las cunetas del la carretera A-3102 hacia la vertiente de Rocines de tal manera que ya no se forma laguna por más que llueva. En cuanto a la La laguna existente en Las Hazas de Garrido, que en años lluviosos igualmente mantenía su lámina de agua hasta más de seis meses, ha sido vaciada  utilizando para ello maquinaria pesada, hacia el arroyo de La Nava, de tal forma que el arroyo de La Nava o del Membrillo se desborda en días lluviosos arrastrando miles de toneladas de tierra. Mira este vídeo del efecto de la escorrentía o arrastre de tierras a causa de la lluvia por efecto de los herbicidas. haz c lic en este enlace para ver los efectos devastadores sobre el suelo por el uso de herbicidas: Arrastre de tierras por causa del uso indiscriminado de herbicidas en un olivar de La Nava
  El camino asfaltado que se aparta a la izquierda,  de La Palmilla a La Encarnada, en el que se construyeron profundas cunetas, evacua una inmensa cantidad de agua hacia varias cuencas que antes de su construcción se filtraban a capas profundas del terreno. El camino asfaltado Puertas Nuevas-La Fuensanta, construido a mediados de los años noventa del pasado siglo, en el  que se cavaron profundas cunetas evacua enormes cantidades de agua que antes igualmente se filtraban progresivamente.  La intervención de maquinaria pesada con el fin de desviar aguas desde los cultivos de olivar hacia los cauces y cunetas antedichos, la eliminación, deterioro y destrucción de vallados de piedra  y setos naturales que dividen las diferentes parcelas y su sustitución por alambradas unido a la utilización indiscriminada de herbicidas. Todo lo antes mencionado y otras causas que desconozco hacen que la nava sea hoy irreconocible como el humedal que no hace muchos años fue.
Zanja o como se denomina en el lugar, canjorro de más de dos metros y medio de profundidad y varios cientos de metros de longitud formado en los últimos diez años al norte del molino del Carmen en un lugar en que hace solo una década transcurría un pequeño regajo. El canjorro se ha formado a causa del uso de herbicidas en olivares aledaños que desertizan los suelos y hacen que toneladas de tierra se pierdan aguas abajo dejando en la superficie la roca madre.

La Nava absorbe el agua de lluvia por percolación, por filtrado lento y constante de las precipitaciones
 sobre los terrenos que la conforman, ya sean  calizos (lapiaces) u otros terrenos permeables antes descritos a través de las cuales el agua entra en el subsuelo y se encauza formando cuevas en terrenos calizos o difuminándose.
 A pesar de la incesante y agresiva intervención humana en el sistema hídrico natural  del lugar aún quedan algunos sitios donde se puede observar la dinámica hidráulica propiamente natural del lugar en superficie:
Humedal en la Nava. Fondo de una dolina que permanece con una lámina de agua durante muchos meses al año, visitado por varias especies de animales propios de lagunas, como si en sus genes llevaran grabado el recuerdo de que este fue un terreno lacustre. Al fondo de la imagen, el molino de Peronia.

En el extremo este de La Nava existe una dolina producida por el hundimiento de una cueva, el hoyo circular que produjo el hundimiento de la cavidad kárstica se llena de agua en años lluviosos, concretamente este año de 2013 ha permanecido con una lámina de agua durante más de ocho meses; el agua de esa laguna se va filtrando poco a poco a través de varios sumideros  hacia una cueva, hasta el nivel de la capa freática y va bajando de nivel en la medida en que el terreno va perdiendo agua a causa de los gasto en los pozos de sondeo para  regadíos existentes en los alrededores o a causa de la evaporación. A dicho humedal acuden a los pocos días de lluvia otoñal aves propias de zonas lacustres como cigüeñas, ánades silvestres, águilas, anfibios, que permanecen en él e incluso llegan a anidar en años en que la lámina de agua permanece hasta pasado mayo, como si en sus código genético llevaran grabado que ese es su hábitat natural. En las imágenes muestro un sumidero natural y otro anillado.
Sumidero natural en el fondo de una dolina en La Nava. El agua de lluvia penetra en esta grieta por percolación y la conduce a una cueva o se difumina en el subsuelo, del que se extrae a través de pozos de sondeo o sale a la luz en cotas más bajas a través de fuentes, veneros, manantiales. 

Existen muchos sumideros en toda llanura de La Nava, la mayoría han sido transformados en pozos anillados de piedra con brocal y muchos de ellos conservan alguna rejilla para recoger el agua de lluvia que los hace rebozar durante varios meses al año.
Sumidero anillado por el hombre. En este caso el hombre ha excavado un agujero en el sumidero y se ve claramente el nivel de la capa freática, el pozo-sumidero puede no bajar de nivel en meses aunque se le gaste agua en gran cantidad siempre que no se extraiga agua en exceso para regadío en pozos de sondeo más o menos cercanos que hagan bajar el nivel de la capa freática.
En otros casos, en los mismos sumideros se han excavado aljibes para molinos aceiteros, algunos de ellos cegados con tierra por máquinaria pesada por el supuesto peligro para las segurida de personas. Pero existe un caso paradigmático que ilustra mi afirmación y que muestro en las imágenes, es el caso del Molino del Carmen. La avenida flanqueada por palmeras que conduce desde la portera al molino es un cauce de agua hacia un sumidero que hace de aljibe del molino, excavado en el propio sumidero de tal forma que el agua del aljibe está a merced del nivel de la capa freática, el aljibe solo tiene paredes, no tiene fondo construido , el fondo  del aljibe es el propio sumidero.
Avenida o camino de entrada al molino del Carmen en La Nava. Además de cumplir su misión estética, la realidad es que su función es eminentemente práctica. El agua de lluvia transcurre a través de la avenida, llega frente a la casa donde se introduce en una rejilla y se encauza hasta el aljibe, que está a la derecha de la casa.


Aljibe del Molino del Carmen en La Nava, uno de los más grandes de la sierra de Montoro. El molino fue construido en la primera mitad del siglo XVIII, al parecer por los padres carmelitas de Montoro, Aprovechando un sumidero, excavaron el aljibe, éste no tiene fondo, porque es un sumidero natural excavado por el hombre y aprovechado como aljibe, el nivel del agua es el de la capa freática en el momento de la toma de la foto.

Existen también algunos manantiales en superficie, el más llamativo es la fuente de Santa Bárbara, con caudal constante durante todo el año. El hundimiento de una cueva hace tal vez milenios dejó al descubierto este manantial en superficie, con una media aproximada de unos sesenta metros cúbicos de agua evacuada cada veinticuatro horas. Esta fuente surtía a varios predios de los alrededores y hasta no hace muchos años, cuando el agua potable de Montoro mermaba en calidad en verano, era costumbre en muchas casas de Montoro surtirse de agua para beber de dicha fuente. El agua de la fuente de Santa Bárbara sale del manantial, transcurre a través de la Huerta de La Nava, llega hasta el arroyo de la Nava y  a varios cientos de metros desaparece en el subsuelo.
El los últimos quince años la proliferación de pozos de sondeo en La Nava es indiscriminada, o no existe control en las perforaciones del acuífero o si existe es poco efectivo. Aún peor es el despilfarro, es muy común dar una vuelta en verano por los olivares en regadío,cada día más abundantes, y encontrar enormes charcos en los  olivos por causa de haberse soltado una tubería del sistema de riego sin que el propietario se perciba en meses del percance porque la mayoría de regadíos funcionan con reloj automático que programa  las  horas de riego  durante el día y el propietario confiado no se percata de la avería en mucho tiempo.
 En España las navas son zonas especialmente protegidas por el peligro de ser roturadas por el  hombre, en el caso de La Nava en Montoro su roturación, transformación y explotación de recursos por parte del hombre es un hecho desde hace muchos cientos o tal vez miles de años. Tal vez sea la cercanía de La Nava del casco urbano de Montoro haya sido la  causa de esta explotación por parte del hombre y las transformaciones que ha sufrido el paiaje sean la causa de que ningún estudioso se haya  preocupado de este lugar tan singular.

CULTIVOS Y FLORA.
Prácticamente en su totalidad de La Nava está a día de hoy cultivada de olivar en regadío y en secano. No obstante no siempre ha sido así. Si bien el cultivo de olivar es un hecho constatado desde hace varios siglos en este lugar, también lo es que en este espacio existían varias dehesas como la de Nava la Llana, la de Corcomé, la de Cordobés... y tierras de pastos que se alquilaban a propietarios de ganado de Córdoba y varios pueblos cercanos a la Villa de Montoro. También existe constatación de la existencia de varias huertas, como la Huerta de La Nava en el sitio de Santa Bárbara y casi la totalidad de los molinos aceiteros antiguos y caseríos contaban con un huerto para abastecer a sus moradores, en su mayoría huertos tapiados porque la abundancia de agua en el lugar, la poca profundidad a la que se encuentra y los suelos fértiles se prestan al cultivo de todo tipo de verduras y hortalizas.
En cuanto a la flora silvestre hemos de decir que el uso indiscriminado de herbicidas, extendido casi en general ha hecho y sigue haciendo desaparecer anualmente muchas especies vegetales que son consideradas por los agricultores como malas hierbas. La destrucción de linderos y cercados de piedra, otro hecho asociado a la sobreexplotación del olivar en La Nava, contribuye así mismo a la desaparición de especies de plantas. No obstante, en los últimos catorce años hemos recopilado un archivo fotográfico de muchas especies. No son todas las que existen ni es el único álbum que poseemos de plantas de La  Nava, ya iremos subiendo en lo sucesivo más fotos de plantas de este lugar,que nos dan idea de la riqueza floral de La Nava a pesar de todo el esquilme que sufre . Haz clic en este enlace para ver nuestro álbum de fotos de plantas de La Nava: Plantas de caminos y vallados de La Nava. Si quieres saber el nombre de una planta  arrastra la foto a tu escritorio o descárgala en tu ordenador, el nombre del archivo coincide con el nombre de la planta. Si quieres saber las características de una planta o las propiedades medicinales mira en la enciclopedia Wikipedia el nombre del archivo, verás cuanta riqueza inexplorada e infravalorada existe en ese lugar de Montoro llamado La Nava. Ese álbum lo hemos subido recientemente y aún no hemos podido escribir un artículo digno por falta de tiempo.
En cuanto a la paleoflora no existe en el lugar, no existe ningún estudio pero por comparación con lugares similares y según estudios recientes llevados a cabo en zonas cercanas en latitud hemos de concluir que fue una zona de bosques tropicales en períodos cálidos y en épocas frías o glaciares probablemente fue una pradera. No existen vestigios glaciares en toda la zona, y probablemente el clima en períodos glaciares no llegó a una temperatura inferior a diez grados respecto a la actual, asemejándose el clima al existente actualmente en el sur de Francia, no más frío.

LOS ORÍGENES DE LA OCUPACIÓN HUMANA DE LA NAVA.
Dada la ubicación de La Nava, cerca del valle del Guadalquivir, un lugar estratégico que divisa una zona extensa de dicho valle  con tierras fértiles, camuflada tras el Cerro de La Nava, tierras llanas, suelos  plagados de vegetación, abundancia exagerada de agua entre otros privilegios con que la naturaleza la ha dotado, es natural que la ocupación humana del lugar sea muy antigua.
Igual que señalo respecto a la geomorfología de La Nava, tampoco ha sido ésta estudiada en su nivel arqueológico. En la Carta Arqueológica de Montoro, que es una especie de inventario oficial de la arqueología de Montoro, no se menciona ni de lejos. Se dice que los orígenes de la ocupación humana en Montoro se calculan sobre el tercer milenio Antes del Presente (A.P.) y afirman que el origen  presencia humana en Montoro está en el yacimiento del Llanete de los Moros . Los autores de dicho documento desconocen la existencia del Paleolítico y Neolítico de Montoro y su término.
Nada más lejos de la realidad lo que afirma la Carta Arqueológica de Montoro, elaborada en fecha bastante reciente.
   Durante los años 1980 a 1983 trabajé como técnico en la excavación del Llanete de los Moros, conozco bien el yacimiento tanto en el nivel de campo como en el del conocimiento del material extraído. En esa excavación tuve la suerte de conocer a una joven arqueóloga, compañera de mi edad que se estaba especializando en los materiales del paleolítico y neolítico, una rareza porque eran poquísimos los arqueólogos  se interesaba en España por esas etapas de la historia humana . A ella debo mi pasión por la prehistoria, ella me introdujo en el mundo de los útiles líticos. Con pocos medios me compré los únicos manuales  que existían en español de tipología lítica y traduje algunos libros del francés porque en España no había interés por estas etapas de la prehistoria. Descubrí varios yacimientos en Santa Brígida que era la zona más visitada por mí en aquella época. De los libros aprendí mucho, todo el saber técnológico de los útlies líticos, pero de la observación directa sobre el terreno mucho más, infinitamente más. Tras los arados iba buscando y observando piedras, en los días de lluvia disfrutaba enormemente porque los silex, cuarcitas, cuarzos, jaspes se dejan ver con mucha más nitidez sobre el terreno húmedo. Siempre observando en los objetos lo que ya había estudiado en los libros, dibujando, aprendiendo en suma, que es lo que más me gusta en la vida. La llegada de la foto digital de macro fue para mí lo máximo en lo referente a la representación gráfica de los objetos y detalles que observaba en las piedras que recogía. En 1996 compré un molino en La Nava, e igualmente me dediqué  a observar el terreno y fruto de esta observación es este corto artículo que no pretende mas que la puesta en conocimiento de quien lo lea de parte del contenido de La Nava.
La Nava de Montoro es un inmenso yacimiento arqueológico con unos niveles de ocupación humana desde el Paleolítico Inferior. Los materiales más antiguos que se constatan en superficie son cantos tallados propios del Achelense u Olduvayense 2 y una ocupación por parte del hombre  probablemente ininterrumpida desde que el género homo llegó desde el norte de África. Incluso periodos de la Prehistoria humana que los arqueólogos no han constatado en esta zona sur de la Península ni en la propia Península están presentes aquí. Visita el álbum de fotos de industrias líticas de La Nava en Montoro haciendo clic aquí: Útiles o industrias líticas de superficie de La Nava, Montoro.

Algunos ejemplos de industrias líticas o útiles líticos prehistóricos hallados en La Nava:

PALEOLÍTICO INFERIOR.
               1. Hendedor de talla unifacial o monofacial.-
 1. Bifaz de talla monofacial o unifacial, es decir, solo está tallado el borde distal del útil por la cara ventral o inferior.  Este es uno de los instrumentos líticos más antiguos que el hombre (la especie homo) ha fabricado. Se encuentra publicado en la enciclopedia Wikipedia  en  el contenido multimedia de la palabra Montoro. Hallado en La Nava, Montoro.

Perfil del bifaz anterior donde se aprecian profundos bulbos de percusión realizados con percutor duro, en este caso el trabajo del tallista ha sido mínimo porque la forma natural del guijarro ha propiciado la ejecución de un útil con poco trabajo. Se aprecia la punta del útil fracturada, probablemente a causa del uso.
Cara inferior o cara ventral del bifaz anterior, donde se aprecia claramente la forma plana de ésta, que ha servido al tallista como plano de percusión con objeto  descortezar los bordes para obtener un filo más o menos cortante  de la pieza y afinar la punta, que se ve claramente fracturada.


   Hendedor de talla monofacial o unifacial o bifaz lanceolado según la clasificación primitiva de François Bordes. Es un guijarro de forma triangular y poco espeso que ha sido tallado en sus dos bordes distales para la obtención de un filo y una punta, en este caso el extremo de la punta está fracturado, tal vez a causa del uso que el hombre le dio. Dependiendo del manual que usemos para clasificar los útiles o industrias  líticas, estos se designan con uno u otro nombre. En el caso del útil de la foto 1 podemos encontrar que en un autor lo designa como hendedor, aunque la palabra en español es un adjetivo, no un sustantivo, otro lo denomina hendidor pero esa palabra no existe en el diccionario español. Otros autores, lo denominan pico pero este nombre es usado más bien para otros útiles más concretos y pertenecientes al Paleolítico Superior del norte de la Península Ibérica, los llamados picos asturieenses, bastante diferentes al de la foto. Los primeros autores de clasificaciones tipológicas de útiles líticos denominaron indiscriminadamente a estos utensilios bifaces, así que según la clasificación de autores como Sonneville,  François Bordes o Perrot éste sería un bifaz, pero bifaz hace referencia a una pieza tallada por ambas caras y el caso concreto de éste instrumento solo está tallado en ambos bordes distales por la cara ventral del guijarro y de talla unidireccional, por lo tanto es un útil de talla monofacial o unifacial, tallado por una sola cara, aprovechando la cara ventral del guijarro de cuarcita, en este caso plana, ésta ha sido usada  como plano de percusión para extraer las lascas de descortezado, o decorticado, poco más trabajo realizó sobre el guijarro su artífice para obtener un utensilio eficaz. Durante muchos años se denominaron a estos utensilios hachas de mano pero desde hace tiempo los arqueólogos han desechado esta denominación por el hecho de que en realidad no son hachas aunque se usaran en mano, sin enmangar, es por esta causa que la mayoría de estos bifaces conservan parte de la corteza del guijarro, que suele ser más rugosa y facilita su sujeción durante la  utilización del instrumento.Este útensilio tan sencillo es un ejemplo de cómo el hombre, con poco trabajo puede fabricar un instrumento muy eficaz para cubrir cierta necesidades como pudo ser cavar en el suelo en busca de raíces, lombrices, gusanos u otros animales de pequeño tamaño , cotar  madera, taladrar troncos buscando por ejemplo termitas u otros insectos que formaban parte de su dieta, descarnar presas o partir y machacar partes duras de animales como el cráneo para extraer el cerebro, la columna vertebral para comer la médula o los huesos para obtener el tuétano y todo cuanto se nos pueda ocurrir en nuestra imaginación.
Lo expuesto anteriormente da una idea de la controversia existente en la actualidad entre los diversos autores para denominar a los útiles prehistóricos. Lo importante en realidad es el hallazgo y la existencia del objeto material. Haciendo clic en este enlace encontrarás un útil lítico semejante a este y varios artículos de las excavaciones en Atapuerca:  Industria lítica de Atapuerca.
 Si has entrado y leído en la página anterior verás ciertas semejanzas en un utensilio aparecido en esa excavación con el de esta imagen pero en su ejecución este de La Nava es mucho más primitivo. Habrá quien argumente que este bifaz es un material de superficie y no puede datarse cronológicamente y otros argumentos sin consistencia. La cuestión principal es que este utensilio no es un hallazgo casual sino que en La Nava existen muchos de ellos. Hoy en día no podemos precisar la cronología de este y otros instrumentos hallados en superficie pero eso no es óbice para que dentro de un tiempo se encuentre un método de datación absoluta para estos materiales que se encuentran en superficie en nuestros campos.
 En cuanto a la obvia pregunta de si era o no un hombre como nosotros quien fabricó este utensilio, la respuesta es que no, fue fabricado por una especie del género homo (hombre) pero extinguida hace cientos de miles de años probablemente, e ignoramos actualmente qué especie de hombre fue quien lo fabricó. En cuanto a la pregunta de cuantos años antes del presente pudo fabricar el hombre esta clase de utensilios también lo ignoramos hoy pero no me cabe duda de que si el bifaz que aparece en la página a la que he dirigido al lector anteriormente está fechado hace unos cuartocientos mil años, éste es anterior, no me cabe la menor duda. Para algunos autores la cantidad de córtex o corteza del guijarro que tiene un útil de esta clase es indicador de su antigüedad, de tal manera que a mayor cantidad de córtex, mayor antigüedad, y este conserva un tanto por ciento de corteza del guijarro muy por encima del setenta y cinco por ciento, que es el máximo de antigüedad para un bifaz.
 Este bifaz se encuentra publicado en la enciclopedia Wikipedia en el contenido multimedia de la palabra Montoro, en el apartado Otros Proyectos.


 2. Bifaz tosco de la primera época del Paleolítico Inferior posterior a la Pebble Culture. Fabricado por percusión dura a partir de un nódulo o canto. Las lascas de descortezado no han penetrado hasta el centro de la pieza y han dejado parte de la corteza del guijarro en el centro;  contrabulbos profundos que determinan su perfil sinuoso. Hallado en La Nava, Montoro.

              2.Bifaz cordiforme:
   2. Bifaz cordiforme u ovalar según la clasificación de François Bordes. Según Pierre Prous Poirier en sus "Apuntes para el análisis de las industrias líticas" la forma de estos bifaces varía de oval a triangular, en este caso más bien oval. Son bifaces toscos como los del Paleolítico Inferior Arcaico posterior a la Pebble Culture o cultura de los cantos trabajados. Está tallado en su integridad con percutor duro a partir de un canto ovalado. Las lascas procedentes del descortezado del guijarro no siempre han penetrado  hasta el centro de la pieza y por tanto, como es en este caso, han dejado una parte de la corteza en el centro del útil. Los contrabulbos de lascado, o sea, los negativos de las lascas extraídas tras el descortezado son profundos, tanto que han determinado su perfil sinuoso, es decir, en línea más o menos ondulada, Si bien en este caso el artífice no ha dejado parte de la corteza del guijarro en el talón, ha tenido la precaución, para facilitar el trabajo al que lo destinó, cortar o hendir,  de no adelgazar la pieza, lo cual aumenta su aspecto tosco pero no por ello menos eficiente. En África se han aplicado a varios de estos bifaces métodos de datación absoluta con el resultado de que en algún caso dan una fecha que ronda un millón quinientos mil años antes del presente (A.P.). Esta pieza, hallada en La Nava no es casual ni única hallada en Montoro aunque sí muy significativa y consignada en las tipologías


Perfil del bifaz anterior donde se aprecia el borde sinuoso, el grosor de la pieza y los negativos de bulbo





3. Bifaz amigdaloide.
Bifaz amigdaloide. Muy semejante en su ejecución al  anterior.
Otro bifaz, en este caso le llamaremos amigdaloide según la tipología de François Bordes porque el contorno de este útil es al que más se parece en su tipología. A los problemas de denominación de  estos útiles tan antiguos se une el que los autores hasta día de hoy salvo excepciones, no han publicado documentos fotográficos de los materiales que decriben en sus estudios, lo más usual es encontrar dibujos a mano alzada de ínfima calidad o piezas supuestamente dibujadas fieles al original pero que realmente son representaciones ideales de un útil. Una paradoja es que siendo la arqueología prehistórica una ciencia que se basa en el estudio de objetos materiales  y cada objeto es único, lo más usual es que en los libros y publicaciones nos encontremos solo con dibujos y nunca veamos la fotografía de los útiles concretos. Descripciones prolijas y aburridas de útiles y tipologías completas  existen en todos los libros pero los útiles  no son mostrados. Es el caso de este bifaz, que en la tipología mencionada al que más se parece es a un bifaz amigdaloide pero el concepto es deducido de un mal dibujo. En este bifaz podemos observar igual que en el anterior que su artífice, para realizar la pieza utilizó la misma técnica anteriormente descrita. Pongo este ejemplo para que el lector compruebe que lo aplicado al anterior bifaz es aplicable a este también, que no es casual la existencia de estos útiles en Montoro, este fue hallado cerca de Tres Palacios, en Santa Brígida, otra zona muy importante en la Prehistoria de Montoro.

4. Bifaz amigdaloide o cordiforme.
Bifaz amigdaloide o cordiforme, no importa el nombre con que se le denomine. Este bifaz, hallado hace casi treinta años es una de las mejores piezas del paleolítico español. Publicado en la Enciclopedia Wikipedia en el contenido multimedia de la palabra Montoro, en el contenido multimedia de la palabra bifaz, en imágenes de útlies líticos de google.

Este bifaz fue hallado en superficie hace más de treinta años, antes de que se emprendieran excavaciones en los más famosos yacimientos españoles el día de hoy. Es un guijarro de cuarcita tallado en ambas caras que conserva  aproximadamente la tercera parte del córtex o corteza en el talón, éste bastante rugoso  para facilitar ser cogido con la mano, borde rectilíneo y muy cortante. Tiene además de su extraordinaria ejecución la particularidad de que en la zona trabajada por el tallista ha formado un neocórtex. Las cuarcitas no sufren deshidratación porque en su composición no existe agua, el color blanquecino que posee en la zona tallada lo ha adquirido por ataque de elementos químicos del suelo donde ha permanecido varios cientos de miles de años. El neocórtex sí puede aportar datos de su cronología relativa, con seguridad  que varios cientos de miles de años. Este bifaz se encuentra publicado en la enciclopedia Wikipedia, en el contenido multimedia de la palabra bifaz, de la palabra Montoro, en la página imágenes de útiles líticos de google..

CONTINÚA EN LA SIGUIENTE ENTRADA POR FALTA DE ESPACIO.